Zona horaria |
Europe/Bucharest |
Hora estándar GMT / UTC |
UTC+2 |
Horario de verano |
UTC+3 |
Zona horaria |
Asia/Baghdad |
Hora estándar GMT / UTC |
UTC+3 |
Horario de verano |
La región actual no aplica el horario de verano. |
Deva es la capital del condado de Hunedoara, en el oeste de Rumanía, situada a orillas del río Mureş, con una población de unos 60.000 habitantes. La ciudad es famosa por el Castillo de Deva, situado en lo alto de una colina, una fortaleza del siglo XIII encaramada a un cono volcánico con vistas panorámicas que simbolizan la historia de la zona. La economía de Dva se basa en la industria y los servicios, y es también un nudo de comunicaciones que la conecta con la región de los Cárpatos.
Dva tiene una larga historia, registrada por primera vez en 1269, y fue una fortaleza del Reino de Hungría. La ciudad conserva edificios medievales como el castillo y la Iglesia de la Santa Cruz. Culturalmente, Deva cuenta con museos, teatros y está cerca de las ruinas de la civilización daciense, reflejo del diverso patrimonio rumano. La ciudad es conocida por su suave clima continental con cuatro estaciones bien diferenciadas, lo que la hace idónea para viajar.
Deva es una puerta natural para explorar los Cárpatos, con el cercano Parque Nacional de Retezat para practicar senderismo y ecoturismo. La vida en la ciudad es tranquila y cuenta con buenas infraestructuras, que ofrecen recursos educativos y médicos. Como importante centro regional de Rumanía, Deva mezcla historia y modernidad, atrayendo a los visitantes para que experimenten su encanto único.
Sinjar es una ciudad de la provincia de Nínive, en el noroeste de Irak, cerca de la frontera con Siria, en las estribaciones meridionales de la cordillera de Sinjar, y es uno de los principales asentamientos yazidíes. La zona, en la que se cultiva principalmente trigo, cebada y olivos, ha sufrido una larga historia de conflictos y daños en las infraestructuras, y en 2014 la organización extremista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) lanzó un ataque contra Sinjar, causando una grave persecución de la comunidad yazidí y atrayendo la atención internacional. Tras la guerra, los residentes locales han regresado gradualmente a la zona, pero el proceso de reconstrucción ha sido lento y la situación de seguridad sigue siendo difícil. Sinjar no es sólo un núcleo de la cultura yazidí, sino también un importante microcosmos de la diversidad étnica y religiosa de Irak.